El buen gobierno corporativo no tiene una definición exacta; sin embargo, podemos decir que son las formas, maneras, políticas, gestiones, procedimientos, directrices que permiten a una empresa realizar su objeto social de la mejor manera posible, dentro de un marco regulatorio, social, comercial, legal, operativo, óptimo para consolidarse en un mercado cada vez más competitivo, globalizado y transparente.
Esta manera de realizar los negocios societarios, se constituyen en el ADN de la empresa y cuando los directivos realizan sus actividades con el cumplimiento de todas las exigencias financieras, legales, comerciales, operaciones, podemos decir que existe una verdadera CULTURA COMPLIANCE.
El principal factor clave del buen gobierno
Introyectar entre los socios, miembros de la asamblea general de accionistas o junta directiva, un verdadero propósito de realizar sus actividades societarios dentro del marco de la legalidad, con reglas previamente definidas para evitar conflictos de intereses, manejo de situaciones de conflicto societario y que busca que la sociedad se mantenga en el tiempo a pesar de los conflictos o problemas societarios que llegasen a presentarse, esto es la perdurabilidad de la sociedad.
Como factor relevante, es determinar los principios y valores que rigen las actuaciones dentro de la compañía, estos comportamientos no deben ser impuestos por la ley o las normas regulatorias, sino que son verdaderamente la manera de actuar de la sociedad frente a sus partes relacionadas.
Esta manera de actuar determina su reputación en el mercado y es vital para construir un adecuado buen gobierno corporativo. Otro factor determinante para tener un buen gobierno corporativo, es organizar las actividades de la empresa por procesos, ya que identificando qué procesos son estratégicos, misionales y de apoyo, se tiene un norte hacia las megas que fijó la administración de la sociedad para el futuro.
Trabajo por proceso y asignación de un responsable que culmine la meta asignada, es un actor determinante del buen gobierno que vuelve competitiva la empresa y la lleva hacia la consolidación.
Analizar los riesgos
Tenemos como otro factor determinante para construir un buen gobierno corporativo, el analizar los riesgos que pueden detener la marcha de la compañía e implementar controles y actividades para prevenir que esto suceda respetando las normas legales donde opera la compañía. Se debe crear un comité de riesgos que busque la operación (ventas bienes o servicios, objeto de la compañía) como principal actividad societaria y que los demás procesos se direccionen a garantizar la continuidad del negocio, sin sacrificar los valores corporativos.
Otro factor importante para obtener un buen gobierno corporativo, es la identificación de riesgos para prevenir el lavado de activos, la financiación del terrorismo, el financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva, la corrupción y el soborno trasnacional. Se puede construir una adecuada organización de buen gobierno corporativo, pero si es permeado por actividades ilícitas la materialización de riesgos legales, de contagio, operacionales y reputacionales pueden llevan a que la empresa termine responsable en un proceso administrativo sancionatorio y también sus representantes legales, de igual manera pueden tener otras consecuencias legales más desfavorables.
Establecer reglas claras
El Buen Gobierno Corporativo se ocupa también de establecer reglas claras para cuando la empresa quiere crecer; es decir, determina la manera y la forma con quien se realizarán fusiones o las empresas que a futuro la compañía quiera adquirir para expandir su objeto social o incursionar en otras actividades.
El tener una Asamblea de Accionistas o Junta Directiva como máximos órganos de administración y que a su vez tenga un gerente que tenga la representación legal de manera autónoma y que no haga parte de estas instancias, permite tener un Buen Gobierno Corporativo, ya que se delega las actividades del día a día de la compañía en el Gerente, pero su supervisión se realiza por la Junta Directiva de manera independiente del Gerente, lo que garantiza la independencia de las decisiones al interior de la compañía y se ejercen labores de supervisión estratégicas que apuntan a identificar oportunidades sin viciar la decisión por tener un miembro de la administración en la Junta Directiva.
La Junta Directiva debe ser de números impares preferiblemente, esto para evitar conflictos en la toma de decisiones y que las discusiones no se eternicen sin una salida que retrase la buena marcha del objeto de la sociedad, esto es básico para tener un buen gobierno corporativo.
Con lo anterior expuesto, vemos que el perfil de los miembros de la Junta Directiva debe ser de diferentes profesiones u oficios, ya que la diversidad de perfiles garantiza visiones distintas que pueden aportar a la compañía, en ese contexto es un aporte valioso al Buen Gobierno.
La Junta Directiva, debe tener controles determinados por sus mismos miembros, con el fin de evitar conflictos de intereses y de otros conflictos que puedan torpedear el ánimo societario y perjudicar a la compañía. Una Junta Directiva con un reglamento claro y sencillo para evitar estas situaciones es un factor determinante para que el Buen Gobierno sea exitoso.
Otro elemento fundamental para el Buen Gobierno, es que no existan socios con votos preferentes o preferenciales y que por cada acción haya un voto, esto garantiza igualdad entre los socios y no crea situaciones de desigualdad que a futuro torpedeará la buena marcha de la compañía.
En MAbogados, te podemos ayudar a estructurar un buen código de gobierno corporativo. Contáctanos!


